Configuradores 3D7 min de lectura

Errores al encargar un configurador 3D (y cómo evitarlos antes de empezar)

Los errores más caros al encargar un configurador 3D se cometen antes de diseñar nada: querer mostrar todas las opciones, pensarlo para la computadora y no decidir qué pasa con el pedido cuando el comprador termina. Se evitan con unas pocas decisiones tomadas al principio.

Facundo Campo·
Errores al encargar un configurador 3D (y cómo evitarlos antes de empezar)

Los errores más comunes al encargar un configurador 3D no son de diseño ni de pantalla: son decisiones que nadie tomó al principio. Querer mostrar todas las opciones, pensarlo para la computadora de la oficina y no definir qué pasa con el pedido cuando el comprador termina son los tres que más veo, y los tres se evitan antes de escribir una sola línea.

Escribo esto desde el lado del que lo hace. Armé el cotizador 3D de una fábrica de caballerizas y una demo propia con galpones, tinglados y casas modulares, y casi todas las vueltas que se dan en un proyecto así se pueden ver venir. Si todavía no tenés claro qué es un configurador, empezá por cotizador 3D online y volvé acá.

Error 1: querer que el comprador elija todo

Es el más tentador. Tu fábrica hace cientos de variantes y parece lógico ponerlas todas: tres tipos de chapa, seis colores, cuatro herrajes, dos tipos de bisagra, refuerzos opcionales. El problema es que el comprador no sabe qué es un herraje ni le importa la bisagra. Ve una lista larga de preguntas, se cansa a la mitad y cierra la pestaña.

La regla que uso es simple: en pantalla va lo que cambia el precio o lo que cambia si el producto le sirve. Las medidas, el modelo, la cantidad de puertas, el color que se ve de lejos. El detalle fino lo definen tu vendedor y el cliente cuando ya hay interés. Un configurador no reemplaza la charla final; reemplaza las primeras preguntas, las que hacés siempre.

Una buena prueba: pedile a alguien que no conoce tu rubro que arme un producto. Si duda en una opción, esa opción probablemente sobra o está mal explicada.

Error 2: probarlo solo en la computadora de la oficina

El dueño lo revisa en el monitor grande, todo se ve bárbaro y se aprueba. Después el comprador lo abre desde el celular, en el campo o en la obra, con poca señal, y los botones se tapan con el modelo o el panel de opciones no entra en la pantalla.

El configurador tiene que pensarse primero para el teléfono y después estirarse a la computadora, no al revés. Eso cambia dónde van los botones, cuántas opciones se ven a la vez y cuánto tarda en cargar. Lo desarrollo en detalle en configurador 3D en el celular. Mientras se arma, pedí ver cada avance en tu propio teléfono, no en una captura.

Error 3: no decidir qué pasa con el pedido

El comprador terminó de armar su caballeriza o su galpón. ¿Y ahora qué? Si la respuesta es “un formulario de contacto genérico”, perdiste buena parte del trabajo: te llega un mensaje sin la configuración y volvés a preguntar todo.

Antes de arrancar hay que definir el final del recorrido. Algunas opciones que funcionan:

- Que el pedido salga por WhatsApp con todo lo elegido escrito, listo para cotizar. - Que el comprador descargue una ficha o un presupuesto en PDF para mostrársela a su socio. - Que la consulta entre directo al sistema donde tus vendedores siguen a los clientes.

No hay una respuesta correcta para todos. Depende de quién atiende hoy las consultas en tu fábrica y de cómo cierra las ventas. Lo que no puede pasar es que nadie lo haya pensado.

Otros errores que se repiten

ErrorQué pasa despuésCómo evitarlo
No cargar las reglas de la fábricaLlegan pedidos de combinaciones que no se pueden construirAntes de diseñar, anotar qué medidas, portones o paredes no van juntos
No decidir si se muestra precioEl final del configurador queda a medias y se rehaceElegir entre valor de referencia o “te cotizo yo” desde el día uno
Lanzar toda la línea juntaEl proyecto se alarga y nadie lo prueba de verdadEmpezar por el producto que más consultas trae
No saber quién lo mantieneLos colores o accesorios quedan viejos en pantallaDefinir qué cambiás vos y qué cambia el desarrollador
Esconderlo en el menú de la webCasi nadie lo encuentraPonerlo en la portada, en Instagram y en la respuesta automática de WhatsApp

Ninguno de estos errores es técnico. Todos se resuelven con una buena charla antes de empezar.

Caso real

Lo que se definió antes de arrancar en Equibox

En el cotizador 3D de EQUIBOX, la fábrica de boxes y caballerizas de Berazategui, varias de estas decisiones se tomaron antes de dibujar nada. El comprador elige lo que pesa en el precio y en el uso: medidas, modelo, paredes y accesorios. Al terminar descarga la ficha en PDF y pide el presupuesto por WhatsApp, y la consulta la siguen los vendedores de la fábrica con su sistema de clientes.

No es un configurador con todas las opciones posibles de un box, y está bien que no lo sea: el detalle fino se termina en la charla con el vendedor, que ya arranca sabiendo qué quiere el comprador.

Ver el caso Equibox

Qué preparar antes de la primera reunión

No hacen falta planos en 3D. Con esto alcanza para arrancar bien:

- Tu producto estrella: el que más consultas trae, con fotos y medidas. - Las preguntas que hacés siempre: lo que le preguntás a cualquier comprador antes de cotizar. Eso es, casi siempre, la lista de opciones del configurador. - Lo que no se puede: combinaciones que tu fábrica no hace o que siempre te piden mal. - Quién atiende: a quién le llega hoy el WhatsApp y qué hace con él.

En el blog de Estructuras 3D hay una lista de preguntas para hacerle a un desarrollador de configuradores que sirve para la otra mitad de la reunión: la que hacés vos. Y si querés ver cómo responde un configurador ya armado, entrá a Estructuras 3D y probá cambiar medidas desde el celular.

Trabajo solo y a distancia desde Buenos Aires, con videollamadas y avances que abrís por link. Cotizo cada proyecto según lo que necesita la fábrica, así que lo más útil es que me cuentes cómo vendés hoy.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas opciones conviene poner en un configurador 3D?

Las que cambian el precio o cambian si el producto le sirve al comprador. Todo lo demás se puede charlar después por WhatsApp. Es mejor arrancar con menos y sumar opciones cuando ves qué preguntan tus clientes, que arrancar con todo y que nadie llegue al final.

¿Tengo que tener los precios definidos antes de encargarlo?

No hace falta mostrar precios, pero sí decidir si se van a mostrar, y cómo. Esa decisión cambia el final del recorrido del comprador: no es lo mismo cerrar con un valor de referencia que cerrar con “mandame tu pedido y te cotizo”.

¿Quién actualiza el configurador cuando cambio un modelo?

Conviene definirlo antes de empezar. Lo que cambia seguido, como colores disponibles o accesorios, puede quedar en un panel que manejás vos. Lo que cambia la forma del producto, como un modelo nuevo, lo sumo yo.

¿Puedo empezar con un solo producto?

Sí, y suele ser lo más sensato. Arrancar con el producto que más consultas te trae te deja probar el circuito completo, de la pantalla al presupuesto, antes de sumar el resto de la línea.

Tu proyecto

Si estás por encargar un configurador y querés repasar estas decisiones antes de arrancar, escribime por WhatsApp al +54 9 11 6193-3176 o a contacto@facundocampo.com.ar. Mirá también el resto de lo que hago en [servicios](/servicios).

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