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Formularios de contacto que la gente sí completa: menos campos, mejores preguntas

Un formulario de contacto se completa cuando pide solo lo necesario para contestar bien, ofrece opciones en lugar de obligar a escribir y le dice a la persona cuándo va a tener respuesta. Cada campo de más es un motivo para abandonarlo.

Facundo Campo·
Formularios de contacto que la gente sí completa: menos campos, mejores preguntas

Un formulario de contacto se completa cuando pide solo lo necesario para contestar bien, deja elegir en lugar de obligar a escribir y le avisa a la persona cuándo va a tener respuesta. Si tu web recibe visitas pero el formulario casi no trae consultas, lo más probable es que esté pidiendo demasiado o que no inspire confianza en lo que pasa después.

Pensalo así: cada campo es una pregunta que tu cliente tiene que contestar antes de saber si vos le servís. Vamos campo por campo.

¿Qué campos hacen falta de verdad?

Campo¿Lo pido?Por qué
NombreSíPara saludar y para ubicar la consulta después
Mail o WhatsAppUno de los dos, a elecciónNecesitás cómo contestar, no todos los datos de contacto
Qué necesitaSí, con opcionesTe dice a quién derivar y qué contestar
Mensaje libreSí, pero opcionalPara el que quiere contar más; no lo obligues
Apellido, empresa, cargoCasi nuncaLo podés preguntar en la respuesta si importa
Dirección completaSolo si cambia el presupuestoMuchas veces alcanza con la zona o la localidad
“¿Cómo nos conociste?”Mejor noEso se puede medir sin preguntarlo

Si el negocio vende a empresas, el nombre de la empresa sí puede tener sentido. La regla es la misma: pedí solo lo que cambia tu respuesta.

Preguntas que te ahorran la segunda charla

El truco no es pedir menos información, sino pedir la información correcta de la forma más fácil. Un desplegable o unas casillas para tildar se contestan en un toque; un campo de texto vacío obliga a pensar y a escribir.

Algunos ejemplos según el rubro:

Un taller mecánico: “¿Qué necesitás?” con opciones como service, frenos, ruido raro, otro. Y “¿Para cuándo?” con esta semana, la que viene, no tengo apuro.

Un estudio de arquitectura: tipo de obra (casa nueva, ampliación, reforma), si ya tiene terreno y en qué zona.

Una fábrica: qué producto, medidas aproximadas y para qué uso. Con eso el vendedor ya puede preparar algo útil antes de llamar.

Dos o tres preguntas así valen más que diez campos genéricos. Y le muestran al cliente que entendés su problema antes de hablar con él.

Lo que tiene que pasar después de tocar “Enviar”

Acá se pierden muchas consultas que el formulario ya había ganado:

  • Un mensaje claro en pantalla: “Recibimos tu consulta. Te contestamos hoy antes de las 18” o “en el próximo día hábil”. No un genérico “enviado”.
  • Una copia por mail al cliente, con lo que mandó, para que sepa que llegó y tenga tu contacto a mano.
  • Un aviso inmediato para vos, al celular o al mail que mirás todo el día. Una consulta que espera dos días ya se fue con otro.
  • Una alternativa a la vista: el botón de WhatsApp o el teléfono, por si la persona está apurada. Lo expliqué en botón de WhatsApp en tu web.
  • Que ninguna consulta se pierda: si recibís muchas, conviene que queden juntas en un lugar con su estado (nueva, contestada, presupuestada) en vez de perdidas entre mails.

Detalles que hacen que el formulario no se abandone

Que funcione bien en el celular. Campos grandes, que el teclado de números aparezca solo cuando se pide un teléfono y que el botón de enviar no quede escondido abajo del teclado.

Que los errores se expliquen. Si falta algo, el formulario tiene que decir qué y dónde, sin borrar lo que la persona ya escribió. Pocas cosas dan más bronca que perder un mensaje largo por un campo mal completado.

Que esté donde se necesita. No solo en la página de contacto: al final de cada página de servicio, con la opción de ese servicio ya elegida.

Que diga qué hacés con los datos. Una línea alcanza: “Solo usamos tus datos para contestarte”. Si tu negocio maneja datos más sensibles, consultá con un profesional qué tenés que informar.

Si querés ver el resto de lo que hace que una web genere consultas, está en página web que genera consultas.

Caso real

Cuando el formulario se convierte en otra cosa

Para algunos negocios, la pregunta “¿qué necesitás?” es tan compleja que un formulario se queda corto. Es el caso de una fábrica de boxes equinos y caballerizas como EQUIBOX: explicar por escrito medidas, modelo, paredes y accesorios es difícil para cualquiera. Por eso ahí el cliente arma la caballeriza en 3D, descarga la ficha en PDF y pide el presupuesto por WhatsApp. Es un formulario, en el fondo, pero que se completa jugando. Lo comparé en detalle en el blog de Estructuras 3D: cotizador 3D vs formulario de contacto. Y en este blog, sobre cómo eso ordena las consultas: configurador 3D para filtrar consultas.

Ver el caso de EQUIBOX

Un ejercicio para tu formulario actual

Abrí tu formulario y, para cada campo, preguntate: ¿qué hago con este dato cuando llega la consulta? Si la respuesta es “nada” o “lo pregunto igual después”, sacalo. Después completalo vos mismo desde el celular y mirá qué pasa al enviarlo. Muchas veces el problema aparece ahí.

Si querés, el formulario que está en mi página de contacto es corto a propósito.

Preguntas frecuentes

¿Conviene pedir el teléfono como obligatorio?

Solo si de verdad vas a llamar o escribir por WhatsApp a todos. Muchas personas no quieren dejar el teléfono en un primer contacto. Una salida intermedia es preguntar “¿cómo preferís que te contestemos?” y que elijan mail o WhatsApp.

¿Qué hago con los mensajes basura que llegan por el formulario?

Se pueden filtrar de forma invisible para el cliente, sin hacerle resolver acertijos ni elegir fotos de semáforos. Si el filtro molesta a la gente real, sale más caro que el spam.

¿Un formulario largo filtra mejor a los curiosos?

A veces, pero a un costo alto: también espanta a clientes buenos que estaban apurados. Es mejor un formulario corto con dos o tres preguntas bien elegidas y, si hace falta más detalle, pedirlo en la respuesta.

¿Dónde me llegan las consultas?

Donde te resulte más cómodo verlas rápido: al mail del negocio, como aviso en el celular o en un panel donde quedan todas juntas con su estado. Lo importante es que ninguna quede perdida.

Tu proyecto

Si tu formulario no trae consultas y querés que lo revisemos juntos, o necesitás uno con preguntas pensadas para tu rubro, escribime por WhatsApp al +54 9 11 6193-3176 o a contacto@facundocampo.com.ar.

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