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Proyecto de software por etapas: qué va primero, cómo se prioriza y cómo lo controlás

Hacer un proyecto de software por etapas es dividirlo en partes que se pueden usar solas, ordenadas por lo que más le duele o más le rinde al negocio. Cada etapa se prueba y se aprueba antes de pasar a la siguiente, y eso te deja frenar, cambiar el orden o seguir con información real.

Facundo Campo·
Proyecto de software por etapas: qué va primero, cómo se prioriza y cómo lo controlás

Hacer un proyecto de software por etapas es dividirlo en partes que se pueden usar solas y ordenarlas por lo que más le duele o más le rinde a tu negocio. Cada etapa termina en algo que tu equipo o tus clientes ya usan, se prueba y se aprueba antes de arrancar la siguiente.

La alternativa, encargar todo junto y esperar el día de la entrega, tiene un problema: te enterás de lo que no funcionaba para vos cuando ya está todo hecho. Por etapas, el proyecto se va corrigiendo solo, porque cada paso se apoya en lo que pasó con el anterior.

La regla de oro: cada etapa tiene que servir sola

Partir un proyecto en etapas no es lo mismo que partirlo en pedazos. “Primero las pantallas, después que funcionen” no son etapas: la primera mitad no sirve para nada hasta que llega la segunda.

Una etapa bien armada termina en algo que alguien usa al día siguiente. Por ejemplo, en un sistema para una distribuidora: primero la toma de pedidos, que ya te saca los pedidos del WhatsApp; después el stock, que se alimenta de esos pedidos; después el portal para que los clientes pidan solos. Si el proyecto se frenara después de la primera, igual habrías ganado algo.

La primera etapa suele ser lo que se llama un MVP, la versión mínima: lo cuento en qué es un MVP.

Cómo decidir qué va primero

Para ordenar las etapas, miro cuatro cosas. No siempre pesan igual, pero casi siempre alcanzan para decidir:

  • Lo que más tiempo te come hoy. Si todos los días perdés horas armando presupuestos a mano, eso va antes que un reporte lindo.
  • Lo que trae plata o clientes. Lo que ven tus clientes (pedir, reservar, cotizar) suele rendir antes que lo interno.
  • Lo que otras partes necesitan. Si el stock depende de los pedidos, los pedidos van antes. Hay un orden natural que no conviene pelear.
  • Lo que tiene más dudas. Si no sabés si tus clientes van a usar algo, conviene probarlo temprano y en chico, antes de construir encima.

Un ejemplo de proyecto dividido en etapas

EtapaQué incluyeCómo sabés que terminó
1. PedidosTus clientes de siempre piden desde el celular y el pedido te llega ordenadoLos pedidos de la semana entraron por el sistema y no por audios
2. StockCada pedido descuenta del stock y ves qué falta reponerDejaste de contar a mano antes de confirmar un pedido
3. Clientes y cuentasHistorial de cada cliente, lista de precios propia y saldoContestás “¿cuánto te debo?” sin abrir la planilla
4. ReportesQué se vende más, qué cliente dejó de pedir, cómo viene el mesTomaste una decisión mirando el reporte

Un ejemplo para una distribuidora. En tu negocio, las etapas y el orden pueden ser otros.

Cómo controlás cada etapa sin ser técnico

No necesitás entender cómo está hecho para controlar el proyecto. Necesitás tres cosas, y las pedís al principio de cada etapa.

Una lista de lo que incluye, en tu idioma. No “módulo de stock”, sino “cuando confirmo un pedido, se descuenta del stock y si algo queda en cero me avisa”. Esa lista es con lo que después revisás.

Avances que puedas tocar. Yo mando los avances por link: abrís desde el celular, probás y me decís qué cambiarías. No hay que esperar al final para ver algo.

Un cierre claro. La etapa termina cuando probaste todo lo de la lista y lo aprobás. Recién ahí se arranca la siguiente. Si algo de la lista no anda, se arregla dentro de la etapa, no se pasa para adelante.

Para pedir presupuesto con ese nivel de detalle, te va a servir cómo pedir presupuesto de software.

Qué hacer cuando cambiás de idea

Vas a cambiar de idea, y está bien: es justamente para eso que se trabaja por etapas. Lo importante es dónde cae el cambio.

Si el cambio toca lo que se está haciendo ahora y es chico, se suma. Si es grande, conviene anotarlo para la próxima etapa y terminar la actual como estaba pensada. Mezclar las dos cosas es la forma más rápida de que una etapa no termine nunca.

Lo que sí es buena noticia es que las ideas nuevas casi siempre salen de usar la etapa anterior. Esas son las mejores, porque vienen de lo que pasa en tu negocio y no de lo que te imaginabas antes de empezar.

Caso real

Un proyecto con varias piezas: Mecohue

Para Mecohue, un petshop con veterinaria y peluquería canina de Wilde, hice una web con catálogo, servicios y turnos por WhatsApp, y un sistema interno con caja, turnos y avisos por WhatsApp a un toque. Son piezas distintas, que resuelven problemas distintos.

Pensado por etapas, cada una se sostiene sola: la web trae clientes aunque no exista el sistema, y la caja ordena el mostrador aunque los turnos sigan en otro lado. Así se puede decidir qué va primero según lo que más le hace falta al negocio en cada momento. Podés ver la web en mecohuepetshop.com.ar.

Ver el caso de Mecohue

Cómo arrancamos

En la primera charla, por videollamada, hacemos la lista completa de lo que querés, sin filtrar. Después te propongo cómo partirla en etapas, en qué orden y por qué. Cotizo la primera etapa con detalle y te doy una idea de las siguientes, que se terminan de definir cuando lleguemos.

Si estás pensando en un sistema para ordenar el negocio, mirá también sistema de gestión a medida para pymes. Y para fábricas que venden productos a medida, conté cómo organizo el trabajo en cómo trabajo con una fábrica.

Preguntas frecuentes

¿Hacerlo por etapas sale más caro que hacerlo todo junto?

No tiene por qué. Lo que cambia es cómo se reparte: cada etapa se presupuesta por separado, en lugar de comprometer todo al principio. Y como podés frenar después de cualquier etapa, nunca pagás por algo que ya sabés que no vas a usar.

¿Puedo cambiar el orden de las etapas a mitad de camino?

Sí, y es una de las ventajas. Lo que no conviene es cambiar lo que está en curso; eso se termina y se aprueba. Lo que viene después se puede reordenar con lo que aprendiste usando la etapa anterior.

¿Qué pasa si después de la primera etapa no quiero seguir?

Te quedás con algo que funciona y que se puede usar solo. Esa es la condición de cada etapa: que tenga sentido aunque sea la última. Si más adelante querés retomar, se sigue desde ahí.

Tu proyecto

Si tenés un proyecto grande y no sabés por dónde agarrarlo, contame qué querés lograr y te propongo cómo partirlo. Escribime por WhatsApp al +54 9 11 6193-3176 o a contacto@facundocampo.com.ar.

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