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Seguridad básica para la web de tu negocio: qué exigir y qué preguntar, sin ser técnico

La seguridad básica de la web de un negocio se apoya en cuatro cosas que el dueño puede exigir sin saber de técnica: que los accesos estén a su nombre, que haya copias de seguridad probadas, que alguien se ocupe de las actualizaciones y que esté claro qué pasa si algo falla.

Facundo Campo·
Seguridad básica para la web de tu negocio: qué exigir y qué preguntar, sin ser técnico

La seguridad básica de la web de tu negocio se apoya en cuatro cosas que podés exigir sin saber nada de técnica: que los accesos estén a nombre de tu negocio, que haya copias de seguridad que funcionen, que alguien se ocupe de las actualizaciones y que esté claro qué pasa si algo falla.

No voy a explicar cómo se protege una web por dentro: eso es trabajo de quien la hace. Lo que sí te puedo dar es la lista de lo que vos, como dueño, tenés que pedir y las preguntas que tenés que hacer. Con eso alcanza para darte cuenta si tu web está en buenas manos.

Lo primero: que las llaves sean tuyas

El problema de seguridad más común en negocios chicos no es un ataque: es no tener las llaves. El dominio quedó a nombre del sobrino que hizo la primera web, el mail lo maneja una agencia con la que ya no trabajás, nadie sabe la contraseña de la cuenta donde está alojada la web. Cuando algo pasa, no podés hacer nada.

Exigí que el dominio, el mail y las cuentas donde vive la web estén a nombre de tu negocio, con un mail que controles vos. Quien te hace la web puede tener acceso para trabajar, pero la titularidad es tuya. Si el dominio todavía no está en orden, te dejo cómo hacerlo en dominio propio y mail profesional.

Cuatro cosas para exigir

  • Accesos a tu nombre y uno por persona. Cada persona que entra al panel de la web tiene su propio usuario. Si alguien se va, se le saca el acceso a él, sin cambiarle la clave a todos.
  • Contraseñas que no viajan por chat. Las claves no se mandan por WhatsApp ni quedan en un papel pegado en la caja. Y en las cuentas importantes, que pidan un segundo paso, como un código al celular.
  • Copias de seguridad que alguien probó. No alcanza con que “se hagan”: alguien tiene que haber comprobado que se pueden recuperar. Lo explico en detalle en copias de seguridad de tu sistema.
  • Actualizaciones con responsable. Toda web necesita actualizarse cada tanto. Tiene que estar escrito quién lo hace y cada cuánto, aunque sea “lo reviso yo una vez por mes”.

Preguntas para hacerle a quien te hace la web

PreguntáUna buena respuestaSeñal de alerta
¿A nombre de quién están el dominio y las cuentas?“Del negocio; yo tengo un acceso para trabajar”“A mi nombre, pero no te preocupes”
¿Hay copias de seguridad? ¿Me mostrás una?Te dice cada cuánto se hacen y dónde quedan“Sí, se hacen solas” y nada más
¿Quién actualiza la web y cada cuánto?Un nombre y una frecuencia concreta“Cuando haga falta”
Si mañana no anda, ¿qué hago?A quién escribís y en cuánto te contestan“Llamame” sin ningún acuerdo
¿Quién puede ver los datos de mis clientes?Solo quien los necesita para atenderlosNo sabe o no lo pensó

Los datos de tus clientes

Si tu web tiene formularios, turnos, pedidos o una tienda, estás guardando datos de personas: nombres, teléfonos, direcciones, a veces más. La regla más útil es simple: guardá solo lo que necesitás para atenderlos. Lo que no se guarda no se puede perder.

Después, decidí quién de tu equipo ve qué. El que toma turnos no necesita ver la caja, y el que cobra no necesita ver la historia clínica de una mascota. Las obligaciones sobre datos personales cambian según el país, así que para la parte legal, consultalo con tu contador o con un profesional local.

Señales de que algo anda mal

No hace falta vigilar la web todos los días, pero hay cosas que conviene no dejar pasar: un mail de que alguien intentó entrar a tu cuenta, clientes que te dicen que la web les aparece rara o les manda a otro lado, formularios que de golpe se llenan de mensajes basura, o que tu web aparezca en Google con textos que no escribiste.

Si ves algo así, avisale enseguida a quien te mantiene la web. Cuanto antes se mira, más fácil es arreglarlo. Y si no tenés a nadie a quien avisar, ese es el primer problema que hay que resolver.

Caso real

Cambiar lo de todos los días sin pedir la llave maestra: Boca de Lobo

La web de Boca de Lobo, una parrilla con locales en Floresta y Caballito, tiene una carta digital por QR de más de 250 ítems y un panel propio donde ellos cambian precios, platos y promociones sin depender del desarrollador.

Eso también es una cuestión de seguridad: el que actualiza la carta entra a un panel pensado para eso, no a la configuración completa de la web. Cada persona tiene el acceso que necesita para su trabajo, y nada más. Es lo que te conviene pedir en cualquier web que tu equipo vaya a tocar.

Ver el caso de Boca de Lobo

Cuando cambiás de proveedor

Si vas a dejar de trabajar con quien te hizo la web, pedí antes que te pase todo: los accesos, las copias de seguridad y una lista de dónde está cada cosa. Después, cambiá las contraseñas y sacá los usuarios que ya no corresponden. No es desconfianza: es lo mismo que cambiar la cerradura cuando te mudás.

Esto vale para cualquier herramienta digital de tu negocio. En el caso de los cotizadores 3D lo desarrollé en quién es dueño del cotizador. Y qué incluye mantener una web en el tiempo lo conté en cuánto cuesta mantener una página web.

Preguntas frecuentes

¿Una web chica también corre riesgos?

Sí. La mayoría de los problemas no vienen de alguien que eligió tu negocio, sino de intentos automáticos que prueban muchísimas webs a la vez. Por eso lo básico importa aunque tu web sea chica: no se trata de ser un blanco, sino de no ser una puerta fácil.

¿Tengo que saber de técnica para controlar esto?

No. Todo lo de este artículo se controla con preguntas y pidiendo cosas concretas: ver a nombre de quién está cada cuenta, pedir que te muestren una copia de seguridad, tener por escrito quién se ocupa de las actualizaciones.

¿Qué hago con los datos de mis clientes?

Guardá solo lo que necesitás para atenderlos y decidí quién de tu equipo puede verlo. Las obligaciones legales sobre datos personales cambian según el país: consultalo con tu contador o con un profesional local.

¿Qué hago si un empleado que tenía acceso se va?

Ese mismo día, sacale el acceso o cambiá la contraseña que usaba. Es mucho más fácil si cada persona tiene su propio usuario, porque podés sacar a uno sin cambiarle la clave a todo el equipo.

Tu proyecto

Si no sabés a nombre de quién está tu web o querés que revisemos juntos estos puntos, escribime por WhatsApp al +54 9 11 6193-3176 o a contacto@facundocampo.com.ar.

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