Cómo escribir un brief para tu proyecto de web, app o sistema (con plantilla)
Un brief es una página donde contás qué problema querés resolver, quién va a usar lo que se haga, qué es indispensable, qué tenés hoy y para cuándo lo necesitás. No es técnico: es tu negocio explicado para que otro lo pueda construir.

Un brief es una página donde contás qué problema querés resolver, quién va a usar lo que se haga, qué es indispensable, qué tenés hoy y para cuándo lo necesitás. No hace falta saber nada técnico para escribirlo: es tu negocio explicado de forma que otra persona pueda construir algo para él.
Si nunca hiciste uno, abajo tenés una plantilla para copiar y completar. Te va a llevar una tarde, y te ahorra semanas de malentendidos.
Para qué sirve, aunque el proyecto sea chico
El brief te sirve primero a vos. Al escribirlo te das cuenta de cosas que no tenías decididas: si los pedidos los va a cargar el cliente o tu equipo, si la web tiene que estar en dos idiomas, si necesitás que funcione en el celular de un vendedor en la calle.
Después le sirve a quien te va a presupuestar. Con un brief claro, la propuesta que recibís responde a tu negocio y no a una idea general. Y si vas a pedir más de un presupuesto, mandar el mismo brief a todos es la forma más simple de que se puedan comparar; lo expliqué en cómo pedir presupuesto de software.
La plantilla, punto por punto
Copiá estos títulos en un documento y respondé cada uno con dos o tres oraciones:
- 1. Quiénes somos. Qué hace tu negocio, dónde y para quién. Ejemplo: “Fabricamos muebles a medida y vendemos a familias y a estudios de arquitectura”.
- 2. El problema. Qué te hace perder tiempo, ventas o clientes hoy. Contalo como se lo contarías a un amigo.
- 3. Quién lo va a usar. Tus clientes, tu equipo o los dos. Desde qué aparato y en qué momento del día.
- 4. Qué tiene que poder hacer. Separado en tres listas: indispensable, deseable y más adelante.
- 5. Qué tenés hoy. Web, planillas, redes, un sistema viejo, fotos, textos. Qué funciona y qué no.
- 6. Referencias. Dos o tres webs o apps que te gusten, aunque sean de otro rubro, y qué te gusta de cada una.
- 7. Plazo. Para cuándo y por qué esa fecha: una temporada, una feria, un lanzamiento.
- 8. Cómo vas a saber que salió bien. Por ejemplo: “que dejemos de pasar los pedidos a mano” o “que las consultas lleguen con las medidas”.
- 9. Quién decide. Quién aprueba los avances y quién manda los contenidos.
- 10. Dudas. Lo que todavía no tenés claro. Este punto es tan útil como los demás.
Cómo separar lo indispensable del resto
El punto 4 es el que más cuesta. Un ejemplo para un fabricante que quiere vender mejor desde la web:
| Indispensable | Deseable | Más adelante |
|---|---|---|
| Catálogo con fotos y medidas de cada modelo | Filtros por tamaño y material | Versión en inglés |
| Botón para consultar por WhatsApp con el modelo elegido | Ficha descargable en PDF | Cotizador con precio automático |
| Poder cambiar productos y fotos sin llamar a nadie | Sección de obras terminadas | Área para revendedores |
Si todo es indispensable, nada lo es. Lo que va en la primera columna es lo que, si falta, el proyecto no sirve.
Un brief con dos partes: lo que ve el cliente y lo que usa el equipo
Hay negocios que necesitan dos cosas a la vez, y el brief ayuda a no mezclarlas. Mecohue es un petshop con veterinaria y peluquería canina de Wilde: tiene una web con catálogo, servicios y turnos por WhatsApp para sus clientes, y además un sistema interno con caja, turnos y avisos por WhatsApp a un toque para el equipo.
Si tu proyecto se parece, escribí los puntos 3 y 4 dos veces: una para lo que ve tu cliente y otra para lo que usa tu gente. Suelen tener prioridades distintas, y se pueden hacer en etapas diferentes.
Ver el caso de MecohueTres errores que veo seguido
- Describir pantallas en vez de problemas. “Un botón azul arriba a la derecha” se decide después. Lo que importa es para qué está ese botón.
- Olvidarse de quién carga el contenido. Una web con muchos productos necesita que alguien los cargue y los mantenga. Pensá quién, y si van a tener tiempo; en qué contenido preparar para tu web hay una lista para arrancar.
- Querer todo en la primera versión. Lanzar algo chico que funcione y sumar después suele salir mejor. Es la idea de qué es un MVP, que aplica también a webs y sistemas.
Si tu proyecto es un configurador o un cotizador
En ese caso, sumá a la plantilla qué opciones puede elegir el cliente (medidas, colores, modelos, accesorios), qué combinaciones no son posibles y qué tiene que recibir al terminar: una ficha, un precio, una consulta para tu vendedor. Escribí más sobre eso en cómo poner un cotizador 3D en la web.
Y si no sabés por dónde empezar, mandame lo que tengas aunque esté desordenado. Lo ordenamos juntos.
Preguntas frecuentes
¿Qué tan largo tiene que ser un brief?
Una o dos páginas alcanzan para la mayoría de los proyectos. Si te queda más largo, probablemente estés describiendo pantallas en vez de problemas. Lo que no entra en el brief se charla después, con la propuesta en la mano.
¿Lo tengo que escribir en un formato especial?
No. Un mail, un documento compartido o incluso un mensaje de audio bien ordenado sirven. Lo importante es que respondas los puntos de la plantilla, no cómo se vea.
¿Y si hay cosas que no sé responder?
Escribí “no sé” o “lo estoy pensando”. Es mucho más útil que inventar una respuesta, porque le avisa al desarrollador dónde tiene que hacerte preguntas o proponerte opciones.
¿El brief es lo mismo que el presupuesto?
No. El brief lo escribís vos y cuenta lo que necesitás; el presupuesto o la propuesta la escribe el desarrollador y responde con alcance, tiempos y costo. Un buen brief hace que la propuesta sea mucho más precisa.
¿Ya tenés tu brief, completo o a medias? Mandámelo por WhatsApp al +54 9 11 6193-3176, a contacto@facundocampo.com.ar o desde [contacto](/contacto). Si me faltan datos te pregunto, y en 48 horas te mando una propuesta con alcance, tiempos y presupuesto cerrado.