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La web de un pintor: 31 obras con su estado al día, y él la mantiene

Cómo armé la web-catálogo del pintor Julián Andrés Pérez Palermo: una galería y no una tienda, una ficha por obra, el estado de cada pieza siempre a la vista y un catálogo que mantiene él.

Facundo Campo·
La web de un pintor: 31 obras con su estado al día, y él la mantiene

La web de Pérez Palermo es la web-catálogo de Julián Andrés Pérez Palermo, un pintor de Mercedes, provincia de Buenos Aires. Reúne 31 obras originales en tela y papel, filtrables por período, cada una con su ficha y su estado siempre a la vista. Y el catálogo lo mantiene él: suma, cambia y borra obras sin depender de nadie.

Acá cuento cómo la pensé, qué decisiones tomé y por qué, para quien tenga un proyecto parecido.

¿Cuál era el problema a resolver?

Un artista vende piezas únicas. Cuando una pintura se vende, ya no está, y no hay otra igual para reponer. Eso define casi todo lo demás. El comprador necesita saber de un vistazo qué sigue disponible, y la obra tiene que mostrarse con el cuidado de una galería, no como un producto más en una tienda genérica.

Había una tercera condición, menos visible pero igual de importante: la obra cambia. Hay pinturas nuevas, otras se venden, otras salen a una muestra. Una web que dependiera de mí para cada cambio iba a quedar desactualizada en poco tiempo.

¿Cómo se ordena la obra de un pintor?

Como en una muestra: por salas. La obra de Pérez Palermo tiene etapas muy distintas, así que el catálogo se filtra por período: Hiperrealista (9 obras), Figurativo (6), Abstracto (8) y Exposiciones (8). Quien llega buscando el hiperrealismo va directo ahí, sin recorrer todo lo demás.

La portada, en cambio, no muestra todo. Abre con una sola obra destacada, con un texto curatorial que la presenta, y un carrusel con otras 7. Es la primera impresión: una pieza grande, bien presentada, antes que una grilla.

¿Por qué una ficha por cada obra?

Porque es lo que hace una cartela en un museo: le da a cada pieza su lugar. Cada obra tiene su propia página, con técnica, medidas, fecha de producción, un texto del artista sobre la pieza y el precio o "a consultar", según la obra.

Tiene además un efecto que no se ve: cada ficha tiene su propia dirección y está en el sitemap, el listado que le indica a Google qué páginas existen. Treinta y una obras son treinta y una páginas con texto propio, en vez de una sola galería de fotos que un buscador no puede leer. Lo desarrollé más en cómo vender obras de arte online.

¿Cómo se muestra si una obra está disponible?

Con un punto de color debajo de cada obra. Verde para disponible, rojo para vendida, ocre para reservada, y un cuarto estado, en muestra, para las piezas que están colgadas en una exposición. Está en la grilla y en la ficha, siempre a la vista.

Las vendidas no desaparecen: siguen en el catálogo como parte de la obra del artista, marcadas como tales. Al momento de escribir esto, de las 31 obras, 18 figuran como disponibles. Quien entra lo sabe sin preguntar. Cómo pensar esos estados para cualquier catálogo lo expliqué en catálogo online de obras de arte.

¿Cómo es el diseño de la web de un pintor?

La consigna fue: una galería, no una tienda. Paredes grises, cada obra enmarcada en un passe-partout blanco, títulos en serif itálica como en una cartela de muestra, y mucho aire alrededor. La interfaz usa una sans-serif grotesca, discreta, para que no compita.

La regla de color fue estricta: los únicos colores fuertes de la web son las pinturas y el pequeño punto de estado. Todo lo demás es gris, blanco y negro. Si el diseño llama la atención, le saca atención a la obra.

¿Cómo hace el artista para mantenerla?

La web tiene un panel desde donde él maneja su catálogo. Suma obras nuevas, edita las que ya están, borra las que quiere sacar y cambia el estado de cada pieza. Cuando una pintura se vende o sale a una muestra, lo actualiza él mismo en un minuto, y la web lo refleja.

Para mí esta era la parte más importante del proyecto. Una web de artista que depende del desarrollador para marcar una obra como vendida termina mostrando obras que ya no están. Qué conviene que sea editable y qué no lo cuento en página web autogestionable.

¿Qué hay por debajo que no se ve?

  • Pensada primero para el celular. Es donde más se abre un link que llega por WhatsApp. La verifiqué en pantalla de celular: catálogo y ficha de obra se recorren cómodos.
  • Una dirección propia por obra, en el sitemap, para que los buscadores encuentren cada pieza.
  • Headers de seguridad estrictos (CSP), que limitan qué puede cargarse en la página.
  • Secciones "Sobre mí" y "Contacto", con WhatsApp, Instagram y email en el pie.

¿Qué me llevo de este proyecto?

Que la misma idea sirve mucho más allá del arte. Cualquiera que venda unidades únicas tiene el mismo problema: el cliente quiere saber qué está disponible, y el dueño necesita actualizarlo sin pedir permiso. Un catálogo con estado le sirve a una agencia de autos usados, a una inmobiliaria o a quien hace muebles a medida, con el mismo esquema: una ficha por unidad, un estado visible y un panel propio.

Si sos artista y estás pensando tu web, en página web para artistas plásticos junté qué secciones necesita. Y si querés saber qué implica en números, los rangos de 2026 están en cuánto cuesta una página web.

Caso real

Pérez Palermo, en producción

La web está online en perezpalermo.com.ar. En la página del proyecto vas a encontrar capturas de la portada, el catálogo filtrado por período, los estados de las obras y la ficha de obra, en computadora y en celular.

Ver el caso completo

Preguntas frecuentes

¿Qué es la web de Pérez Palermo?

Es la web-catálogo del pintor Julián Andrés Pérez Palermo, de Mercedes, Buenos Aires: 31 obras originales en tela y papel, filtrables por período, con una ficha por obra y el estado de cada pieza (disponible, vendida, reservada o en muestra) siempre visible.

¿Quién actualiza el catálogo?

El propio artista. La web la desarrolló Facundo Campo con un panel desde donde él suma obras nuevas, edita y borra las existentes y cambia el estado de cada pieza, sin depender de un desarrollador.

¿Se puede hacer algo así para otro rubro?

Sí. La idea de un catálogo donde cada unidad muestra su estado sirve para cualquiera que venda piezas únicas: artesanías, autos usados, propiedades o muebles a medida.

Tu proyecto

Arte, artesanías, autos usados, muebles a medida: si vendés piezas únicas, tu web tiene que decir qué está disponible. Contame qué vendés y te digo cómo lo armaría.

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